Desde
mi punto de vista los deberes pueden ser favorables, pues hacen que los niños sepan
organizarse el tiempo en casa, a tener unas obligaciones y a repasar lo que han
visto en clase. Pero en muchas ocasiones estos se mandan sin control y al final el alumno pasa toda la tarde con una
carga excesiva de ejercicios que al final no producirán ningún beneficio.
Creo
que en España tenemos este problema porque la mayoría de la sociedad considera
favorables un elevado número de deberes, porque si estos no están muy atareados
los niños los padres se encargan de apuntarlos a un gran número de clases
extraescolares. Que al final los agobia incluso más que las tareas escolares. Hay
modelos educativos en los que los deberes que se mandan son mínimos y obtienen
mejores resultados que nosotros.
Además
se puede crear una desigualdad debido a que hay padres que no pueden ayudar a
sus hijos hacer los deberes o no tienen los medios para llevarlos a academias,
estos encima si los llevan sin hacer son penalizados. Incluso hay padres que se
los realizan a sus hijos para que termine antes. En ambos caos la situación
hace que el niño no aprenda nada, o en el peor de los casos que disminuya su interés
por los estudios.
Lo
mejor sería que los niños empezaran sus deberes en el colegio incluso los
realizaran allí y si no diera tiempo hacerlo en casa. Estos tendrían la
posibilidad de que si no saben hacerlos,
sea el profesor el que los ayude y no los padres o cualquier otra persona. La
tarde libre para ellos y podrían ir estudiando los exámenes sin presión.


No hay comentarios:
Publicar un comentario